
Cuando Dean Sheehan escribió ¡Cállese y venda!, nos recordaba la centenaria pregunta: ¿el vendedor nace o se hace? Una de las preguntas más importantes en el mundo de los negocios.
Cualquiera que sea nuestra profesión u oficio, todos necesitamos conocer el arte de vender. Sin embargo, muchos «vendedores ocupacionales» que trabajan temporalmente en ventas jamás llegan a profesionalizarse en la más importante de las profesiones, no sólo porque están de paso, sino porque no la valoran como deberían.
Para convertirse en un empresario o emprendedor de éxito, en un profesional destacado y demandado, se debe aprender a vender. Todos vendemos, incluso en casa:
- Cuando proponemos un plan para el fin de semana en familia, exponemos y «vendemos» nuestra iniciativa.
- Cuando queremos conquistar a la pareja de nuestros sueños, vendemos nuestra mejor versión.
- Cuando los jóvenes necesitan la autorización de sus padres para un viaje, deben convencerlos con argumentos sólidos.
Las ventas mueven a la empresa; sin ellas, el resto de la organización estaría de más. — Ben Schneider
Cuento con más de 35 años enamorado de las ventas; las convertí en mi profesión. Como ingeniero, gerente, coach, catedrático universitario y consultor, ninguna de esas actividades me habría llevado tan lejos como lo han hecho las ventas.
Robert Kiyosaki lo resume en Padre rico, padre pobre: si no sabes vender, no tendrás dinero.
Por eso seguiré amando, estudiando, aprendiendo y difundiendo el arte de vender. Si usted también se atreve, no lo olvide: no se nace vendedor, es necesario aprender a serlo.




